Primera
Cancha:
El primer terreno de juego en donde el club comenzó a
disputar sus encuentros de la por aquel entonces Liga
Rosarina de Fútbol, se inaugura en 1905 y estaba ubicada
en boulevard Avellaneda y calle Humberto Primero, en el
sector noroeste de Rosario, en el barrio de los talleres,
enclave ferroviario por excelencia. |
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Segunda Cancha:
A raíz del incipiente desarrollo del club, en el año 1907
Newell's debe trasladarse para llevar a acabo sus presentaciones
a la Avenida provincias Unidas, entre las calles San Luis
y Rioja, en la zona conocida como Barrio Vila, vértice
oeste de la urbe. |
En el Parque:
En 1911 el sueño de poseer el terreno de juego propio
se plasmó en realidad en el pulmón ecológico de la ciudad.
De esa manera, el 23 de julio de dicho año, en la inmensidad
del Paruqe Independencia se dio vida al estadio de Newell's
cuya estructura fue diseñada por la firma John Wright
y Cía., conforme al estilo de construcción británica.
Así entre sus características se destacaba la edificación
de una tribuna de madera techada. |
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Cambios
de cara:
Claro que la historia continuaría y con el correr de los
años la fisonomía de la cancha iría variando. En 1929,
en medio de una depresión económica que soportaba el país,
se efectuó la presentación formal de la tribuna techada
que recibiría la denominación de "oficial". Esta se prolongaba
hacia ambas direcciones, al norte sobre El Palomar y en
el oeste sobre el Museo Marc. En tanto que el sector sur
mostraba la tribuna de ladrillo cerámico. Los años transcurrieron
las modificaciones en el estadio prosiguieron sin ser
tan sustanciales como las anteriores. Pero claro que el
avance de las décadas como lógica consecuencia hizo entrar
en una senda de postergación aquellas pioneras e importantes
instalaciones. |
Los
títulos. Y Maradona:
Pero pese al avance del tiempo, el viejo estadio será
siempre recordado por todos. Ya sea por lo vivido en cada
uno de los campeonatos que sobrellevo sobre su césped,
como cada una de las vuelta olímpicas y festejos que allí
se realizaron en imborrables tardes y noches de gloria
leprosa. Nadie podrá olvida aquello, si hasta el mismísimo
Diego Armando Maradona vio como aquella cancha repleta
se ponía su mejor traje de fiesta para recibirlo allá
por septiembre de 1993. |
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El
Coloso:
Pero pese a ello, y así como casi una obligación con su
rica historia, en 1996 daría comienzo la transformación
total del estadio ñulista. Luego de muchas horas de trabajo
llego el momento tantas veces soñado y anhelado por todos
los hinchas leprosos. La noche del 20 de marzo de 1997
no fue como las otras. Finalmente el sueño tan difícil
de realizar se transformaba en realidad. Todos, chicos
y grandes hincharon su corazón de felicidad. Las emociones
recorrieron el estadio como relámpagos sin fin. Absolutamente
todos vibraron con cada hecho que ocurrió, y el canto
de los cuatro costados desató una mágica fusión de 40.000
gargantas que clamaban por sus colores y su amor incondicional
a la camiseta. Ese día, se inauguró las plateas alta y
baja del museo y la popular del hipódromo. Dejando como
estaban los otros para albergar al público. Para ese entonces,
la cancha de Newell's presentaba una adecuada estructura
para los días que corrían. |
La
nueva tribuna.
El estadio de hoy: Pero claro que el crecimiento no conoció
de finalizaciones ni nada parecido. Así fue como un año
más tarde llegaría el tiempo de una nueva inauguración.
Esta vez sería el turno de la bandeja popular superior
correspondiente a la cabecera del hipódromo. No sólo ampliando
la capacidad del estadio sino que dándole una fachada
totalmente nueva, moderna e impensada sólo una década
atrás. |
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